martes, 6 de diciembre de 2016

EFECTOS DEL MASAJE

EFECTOS DEL MASAJE


Los efectos del masaje se han descritos en diferentes tipos, pero básicamente podemos resumirlos en efectos mecánicos (los producidos por el contacto físico de la mano de la persona que aplica el masaje con la persona que recibe el masaje) y los efectos mentales o psicosomáticos.
Los efectos mécanicos, a su vez, los podemos dividir en locales, es decir, a nivel de donde se produce el masaje, y reflejos, es decir, a distancia del lugar de aplicación del masaje. Un efecto directo o local puede ser una hiperemia en el lugar donde se ha realizado un amasamiento, y un efecto reflejo puede ser un alivio del dolor de una ciática en la extremidad afectada, si se trabaja la zona lumbosacra.
Por otra parte, hay que considerar los distintos efectos del masaje sobre el organimo, teniendo así que hablar sobre:
  • Circulación sanguínea
  • Circulación linfática
  • Sistema nervioso
  • Tejido muscular
  • Sangre
  • Piel
  • Tejido adiposo
  • Huesos
  • Metabolismo
  • Órganos
Sobre la circulación sanguínea debemos primero distinguir entre circulación venosa (que es aquella que retorna al corazón después de haber pasado por los diferentes órganos y tejidos) y circulación arterial (que es aquella que se dirige del corazon a los diferentes órganos y tejido) de la circulación venosa podemos decir que el masaje la activa en velocidad, ya que al actuar sobre las venas produce una acción de compresión, dicha compresión vacia el interior de las venas y, por tanto, la circulación venosa se activa, porque al tener sus paredes una baja capacidad elástica (su tensión dependerá de la cantidad de sangre que se acumula entre las válvulas que contienen las venas) la gravedad frena de manera importante su retorno y por tanto es muy importante el efecto mecánico sobre ellas. El efecto del masaje lo es tanto a nivel de las venas superficiales como de las profundas, si la intensidad del masaje se realiza de forma más o menos intensa, debiendo por ello realizar la manipulaciones siguiendo la dirección de los vasos venosos.
El efecto sobre la circulación arterial es distinto, ya que por su situación profunda no podemos actuar de forma mecánica (y por tanto directa) sobre las arterias. Sin embargo, y en contra de lo que dicen algunos autores, se puede afirmar que si que existe un efecto positivo que podriamos decir de "rebote" al tratar profundamente las masas musculares, como se puede observar en personas afectadas de isquemia en las extremidades inferiores y que sufre de la llamada "claudicación intermitente"; después de tratar durante unas sesiones de masaje, les mejora el color de la piel, la temperatura y disminuye, como signo principal, la claudicación, con lo que se demuestra el efecto beneficioso sobre las arterias. Ello se debe a que el masaje produce una apertura en la circulación colateral, hay que tener en cuenta que disponemos de 4.000 capilares por milímetro cuadrado de tejido mucular.

El posible efecto sobre la circulación linfática se deriva de que el nacimiento de los vasos linfáticos están a nivel cutáneo, por lo que que la estimulación de la piel con el masaje puede vigorizar y acelerar dicha circulación y su efecto de drenaje. De todos modos es conocido su efecto positivo sobre los lifedemas posteriores a una mastectomía. La linfa puede moverse en cualquier dirección en los capilares y plexos linfáticos de la piel y tejido subcutaneo: su movimiento depende de las fuerzas extrísecas al sistema linfático, como la gravedad, la contracción muscular y el movimiento pasivo o del masaje. El masaje, además, estimulará y aumentará la contracción muscular.




A nivel del sistema nervioso, sabemos que el masaje no puede aplicarse directamente sobre un nervio, pero si puede actuar sobre las contracturas musculares reflejas derivadas de ciertos procesos mecánicos, por ejemplo una ciatialgi. El contacto con los receptores nerviosos cutáneos que se producen durante un masaje da lugar a una reacción desde la piel, siguiendo las raices nerviosas hasta la médula espinal; de aquí al área sensitiva cerebral a través de los facículos medulares específicos, esto producirá una respuesta desde el área motora que, por vía contraria, llegará a los músculos adyacentes y dará lugar a una contracción o relajación según el tipo de maniobra realizada y como se realiza la misma.

A nivel del tejido muscular es donde la persona que recibe el masaje note más fácilmente los efectos del masaje, ya que es un de los principales tejidos sobre los que se actua, sea con efectos relajantes o tonificantes, limpiando de toxinas las fibras musculares y consiguiendo un efecto neuromuscular importante, al facilitar su contracción y posterior relajación, mediante la presión, alargamiento, bombeo, distorsión, vibración o percusión de dicho tejido.







Sobre la sangre. Silas Weir Mitchell a mediados del siglo XIX ya dijo que el número de glóbulos rojos en persona saludables y anémicas aumenta después del masaje. Es decir, que en casos de anemia, está indicado hacer masaje, especialmente a nivel abdominal, pues parece ser que se estimula la función formadora de hemoglobina.

A nivel de la piel aumenta la temperatura de 2 a 3 ºC, por lo que es importante en personas afectadas por transtornos circulatorios, neurovegetativos, etc. También es importante el efecto sobre las fibras nerviosas, diseminadas por la piel. El reflejo que existe entre la piel y distintas partes y órganos de nuestro cuerpo queda reflejado por la mejoría que experimenta la persona, ya que existe para cada parte interna del organismo, un punto reflejo a nivel cutáneo. Algunos autores lo asocian a los meridianos de acumpuntura y otros, a los metámeras.

Sobre el tejido adiposo acuta acelerando el metabolismo y ayudando a la reabsorción interticial dado que aumenta el metabolismo sobre dicho tejido, siendo mejorando la celulitis, siempre que se acompañe de un tratamiento médico, dietético y estético adecuado.

A nivel del tejido óseo se actua de forma indirecta por la estimulación de la piel, la circulación sanguínea y linfática, y también los músculos, puediendo mejorar la atrofia ósea  producida por la inmovilización posterior a una fractura.

El metabolismo de la persona se acelera por acción del masaje, y de hecho se ha demostrado que aumenta la oxigenación celular y la eliminación de nitrógeno y cloruro de sodio.

Respecto a los órganos, tiene el masaje especial acción sobre las vísceras huecas, sobre todo las del aparato digestivo, ayunado a vaciarse y por tanto a aumentar su función peristaltica normal, estando especialmente indicado para el estreñimiento crónico.

Finalmente, se debe reconocer el efecto psicológico sobre el paciente, ya que muchas veces curan y alivian más unas palabras de aliento o el solo hecho de sentir la confianza que inspiran ciertas manos, que el hecho mismo del masaje. Cuando un individuo está bien dispuesto al posible efecto beneficioso del masaje, dicho masaje tendrá un efecto superior.
La concentración del masajista y la relajación de la persona, el pensamiento de lo que se está haciendo en cada momento, el silencio mientras dura el masaje, un ambiente relajado, tranquilo, sin ruido, relizar dicho masaje sin interrupciones, son detalles que todos juntos haces que la persona que recibe el masaje, sea cual fuere el motivo de dicho masaje, encuentre un mayor estado de relajación.

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